STARTRACK sigue a cada persona desde el clic en el anuncio hasta la conversación en Telegram, y le devuelve esa señal a Meta para que optimice con datos reales y no con estimaciones.
Cuando el anuncio manda a Telegram, Meta pierde el rastro: el chat pasa fuera del navegador y no hay píxel que lo siga. El resultado es que el algoritmo optimiza a ciegas y vos no sabés qué anuncio trajo qué venta.
Cada enlace lleva la campaña, el conjunto y el anuncio de Meta, y apunta a tu bot o a tu cuenta de Telegram.
El enlace redirige a Telegram con una referencia opaca. El destino lo calcula el servidor, así que no se puede manipular desde afuera.
Cuando la persona escribe, ese primer mensaje queda atado al clic que lo originó. La referencia se guarda: no depende de una cookie ni del navegador.
El evento se envía por la API de conversiones con un identificador estable, así que un reintento nunca cuenta dos veces la misma venta.
Bots por webhook y cuentas personales. Los tokens se guardan cifrados y no se vuelven a mostrar nunca.
Los movimientos de Stars se sincronizan y se clasifican: una venta es una venta, y un regalo o una recarga no cuentan como ingreso.
Cada paso se cuenta por separado. Si los clics suben y las conversaciones no, el problema está en el anuncio; si las conversaciones suben y los leads no, está en la configuración de Meta.
El circuito de lead —enlace, clic, chat, evento a Meta— funciona hoy y está verificado punto a punto. La sincronización de Stars y el panel también. El envío de la compra a Meta como evento de valor está en desarrollo.